Arquitectura que amplifica el sonido
Los patios sevillanos son cámaras de resonancia hechas de cal, azulejo, madera y sombra. Sus proporciones invitan a que cada gota encuentre su sitio, sin estridencias. Los corredores filtran ruido callejero, los brocales moderan la presión, y las plantas colaboran absorbiendo aristas. El resultado es un equilibrio acústico artesanal que apacigua, enfoca y, a veces, emociona hasta la piel.