Construir un paseo que evoluciona como la marea
Ordena la caminata respetando el flujo real: llegada, descubrimiento, cúspide, calma. Usa puntos de referencia naturales como campanas de boya, cambios de marea o una bandada sorpresiva para articular secciones. Evita collages arbitrarios; deja que los lugares manden y que tus pasos sean el metrónomo que guía transiciones.